Free counter and web stats

Con lo que hay, hacemos lo que podemos...no anden buscando lo que no existe...o al menos, pueden crearlo ustedes mismos y divertirse un rato...

viernes, 26 de agosto de 2011

Y miro más de lejos

El manejaba su auto y me llevaba a mí. Ibamos a la velocidad de siempre, eso nunca cambió, fue así desde el principio. Las ruedas parecían girar solas, mientras el viento se escabullía dentro de mi ventana buscando un poco de refugio...Yo estaba completamente en ese auto, totalmente y absolutamente ahí. El no lo sé.
Pero la radio no paraba de distraernos a todos, relatando relatos de otros lugares, de otra gente y de otro tiempo que no era justo ese del auto y el viento entrando por la ventana. Al mismo tiempo desde casa central murmullaban en un solo tono para dar instrucciones del viaje siguiente, pero nunca hablaban de éste, era solo hablable el otro que vendría más tarde...era realmente impresionante todo lo que estaba pasando en sólo veinte minutos de viaje. Nada se estaba moviendo, sólo oscila cuando me distraigo. No había nada más que ese señor con su pasajera, rodando una carrocería por el empedrado y el ruido tan particular de cuando agarro esa avenida. Aunque esté dormida el sonido me avisa la llegada. Las luces titilaban o cambiaban de color, la gente menejaba sola comiendo algo que parecían papas fritas de paquete. Algunos elegían ir derecho, otros doblar, y algunos ni siquiera saldrán de sus casas por el frío.
Quienes me acompañaban parecían los mismos que los de la radio, en una competencia constante para ver quién hablaba más ligero y quién se hacía entender menos. Fue una catarata de murmullos insoportables y difíciles de digerir hasta que elegí callar y hacer sentir el silencio de alguna manera (a ver si lograba contagiarla).
Terminó la película y lo primero que quise dejar de hacer fue ponerle conclusiones a algo que había sido pensado durante mucho tiempo y que había disfrutado por horas. ¿Para qué? Callé de nuevo. Afuera seguía el forcejeo por decir algo, no sé para qué. Me sentí sensible pero igualmente fuerte por dentro.

¿Para qué están haciendo todo esto esta noche? ¿a donde van? ¿a donde?
Sentí el sinsentido de todo pero no entristecí. Sentí las ganas de estar sola de nuevo y poder observarlo todo sin decir absolutamente nada.
V

No hay comentarios: